Isaac Brizuela, exfutbolista de Chivas, reaparece como vendedor de marquesitas en el Azteca

El mundo del fútbol mexicano fue testigo de un momento inusual durante el encuentro entre las selecciones de México y Portugal en el Estadio Azteca. Isaác Brizuela, el popular «Conejo» y exjugador clave de Chivas, sorprendió a propios y extraños al aparecer en las gradas del Coloso de Santa Úrsula, pero no como espectador, sino en un rol completamente diferente.

Brizuela, quien defendió la camiseta de Chivas por varias temporadas y fue parte de la Selección Mexicana en el Mundial de Brasil 2014, fue captado en video y fotografías mientras ofrecía el tradicional postre mexicano: las marquesitas. Su presencia generó una ola de comentarios y reacciones en redes sociales, donde los aficionados no tardaron en reconocerlo.

La inesperada «reaparición» del exfutbolista se dio en el contexto de apoyo a uno de los trabajadores de su empresa. Según se ha informado, Brizuela no dudó en ponerse el delantal y atender directamente a los asistentes al partido, demostrando su compromiso con su emprendimiento y su característica humildad.

Un nuevo capítulo: de la cancha al emprendimiento

El «Conejo» ha incursionado en el mundo empresarial con su negocio «Marquesitas Las Originales». Este proyecto, iniciado de forma paralela a su carrera deportiva, ha ganado tracción y se ha posicionado en eventos deportivos de gran envergadura. Su objetivo es claro: llevar sus deliciosas marquesitas a diversas ciudades del país.

La empresa ya cuenta con una sólida presencia en importantes recintos deportivos, como el Estadio Akron de Chivas y el Estadio BBVA de Rayados de Monterrey, y ahora ha extendido su operación al emblemático Estadio Azteca. Este crecimiento es un reflejo de la visión y dedicación de Brizuela más allá de los terrenos de juego.

Este suceso no solo resalta la faceta empresarial del exfutbolista, sino que también ofrece una perspectiva inspiradora sobre la transición de los deportistas de alto rendimiento hacia nuevas vocaciones. Isaác Brizuela continúa dejando su huella, ahora con un sabor dulce y crocante, en el paladar de la afición mexicana.