El legendario golfista Tiger Woods fue arrestado en Florida bajo cargos de conducir bajo la influencia de sustancias (DUI), tras sufrir un accidente automovilístico en la isla de Júpiter. El incidente ocurrió un viernes, y las autoridades locales informaron que Woods también enfrentó cargos por daños a la propiedad y por negarse a someterse a una prueba legal de orina.
La Oficina del Alguacil del condado de Martin detalló que el vehículo Land Rover de Woods volcó después de colisionar lateralmente con un camión de limpieza. Aunque el atleta de 50 años logró salir del vehículo por el lado del copiloto, y pasó una prueba de alcoholemia, su negativa a la prueba de orina fue clave en los cargos.
Los investigadores de DUI acudieron al lugar del siniestro, observando signos que sugerían que Woods se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia. A pesar de que el golfista explicó sus recientes lesiones y cirugías, los exámenes exhaustivos en el sitio llevaron a su detención y traslado a la cárcel del condado de Martin.
Historial de incidentes y legado deportivo
Este no es el primer incidente legal para Woods, quien en 2017 fue encontrado dormido al volante de su vehículo en el sur de Florida. En aquella ocasión, explicó que había tomado una combinación inadecuada de analgésicos y posteriormente se declaró culpable de conducción temeraria.
La carrera de Tiger Woods, considerado uno de los mejores golfistas de la historia, ha estado marcada en los últimos años por múltiples lesiones y un menor rendimiento deportivo. En febrero de 2021, sufrió otro grave accidente automovilístico en Los Ángeles, que le provocó múltiples fracturas en la pierna y el tobillo, limitando drásticamente su participación en torneos profesionales.
A pesar de estos contratiempos personales y de salud, el legado deportivo de Woods sigue siendo inmenso. Posee 15 títulos de «major» y comparte el récord de 82 victorias en el circuito de la PGA con el legendario Sam Snead, consolidándose como una figura icónica en el mundo del golf.
Actualmente, Woods se mantiene activo en la organización del circuito profesional, formando parte de un comité clave en la reestructuración del PGA Tour. Además, enfrenta la decisión de capitanear al equipo estadounidense en la Ryder Cup de 2027, demostrando su continuo compromiso con el deporte que lo elevó a la fama mundial.





