Max Verstappen veta a un periodista británico en Japón: «No voy a hablar hasta que él se vaya»

El piloto de Fórmula 1, Max Verstappen, ha sido vocal en los últimos años sobre sus desacuerdos con la prensa británica, a menudo sugiriendo un sesgo institucional en su contra. Sin embargo, en el Gran Premio de Japón, el neerlandés tomó una medida inusual que escaló esta tensión a una represalia directa.

En Suzuka, Verstappen se negó rotundamente a participar en una conferencia de prensa previa al evento. Su condición fue clara y directa: «No voy a hablar hasta que él se vaya», refiriéndose a Giles Richards, periodista de The Guardian.

El origen de este incidente se remonta a una conferencia de prensa tras el Gran Premio de Abu Dhabi del año pasado. En aquella ocasión, Richards cuestionó a Verstappen sobre un choque con George Russell en el Gran Premio de España, por el cual el piloto de Red Bull recibió una penalización.

Verstappen expresó su descontento con la pregunta, señalando que el periodista solo recordaba ese incidente y lo miraba con una «sonrisa estúpida». Argumentó que el campeonato abarcaba 24 carreras y que también había recibido «regalos anticipados de Navidad» en la segunda mitad de la temporada.

El piloto ha reiterado en varias ocasiones que siente que tiene «el pasaporte equivocado» para recibir un trato justo de ciertos medios. Este sentimiento lo llevó, en 2022, a boicotear brevemente a Sky Sports F1, después de que uno de sus analistas dijera que Lewis Hamilton había sido «robado» en el controversial final del campeonato de 2021.

Cabe recordar que la propia investigación de la FIA sobre el Gran Premio de Abu Dhabi de 2021 confirmó un «error humano» por parte del director de carrera Michael Masi, lo que alteró significativamente el resultado final de la contienda por el título.

A pesar de esto, Verstappen ha mantenido su postura, afirmando que la cobertura de los incidentes en pista donde él está involucrado tiende a ser presentada de forma desfavorable, especialmente por la mayoría de los medios británicos.

Después de asegurar su cuarto título mundial en Qatar en 2024, el piloto comentó: «El problema en la F1 es que el 80 a 85% de los medios es británico. Y sentí que algunas cosas que se escribieron sobre mí no eran justas», evidenciando la profundidad de su malestar.

Este reciente episodio en Japón, aunque pueda parecer menor, subraya que las sensibilidades y tensiones entre Max Verstappen y una parte de la prensa británica, especialmente en relación con eventos pasados y la narrativa de las carreras, siguen muy presentes en el paddock de la Fórmula 1.