El esperado regreso de la aclamada banda surcoreana BTS a los escenarios ha captado la atención de más de 18 millones de espectadores globales a través de Netflix. Estas cifras oficiales de la plataforma de vídeo confirman el formidable impacto internacional del grupo, que retoma sus actividades tras una pausa de más de tres años motivada por el servicio militar obligatorio de sus integrantes.
El evento, titulado «BTS The Comeback Live | Arirang», fue celebrado el pasado sábado en la emblemática plaza Gwanghwamun de Seúl y transmitido en directo por Netflix. Durante las primeras 24 horas de su publicación, el concierto acumuló un impresionante total de 18.4 millones de visualizaciones en vivo, de acuerdo con los datos compartidos por el sitio web oficial de la plataforma.
Este notable logro contrasta significativamente con el récord Guinness anterior del propio grupo. En 2020, «Bang Bang Con: The Live» alcanzó 756.000 visualizaciones en un concierto de pago transmitido globalmente, una cifra muy inferior a la obtenida por su reciente presentación, lo que subraya la creciente magnitud de su audiencia.
La transmisión de Netflix no solo rompió récords de visualización, sino que también se posicionó entre los diez contenidos más vistos de la plataforma en un total de 80 países. Además, el concierto consiguió el primer puesto en los rankings de popularidad en 24 mercados diferentes, extendiéndose por regiones desde Asia hasta América, según un comunicado oficial.
El concierto de la banda también lideró holgadamente la lista global de programas de habla no inglesa en Netflix. Durante la semana que concluyó el 22 de marzo, el evento acumuló 13.1 millones de visualizaciones, demostrando su predominio en el ámbito del entretenimiento digital internacional.
Curiosamente, el éxito masivo en el ámbito digital contrasta con las cifras de asistencia presencial en la plaza de Gwanghwamun. Inicialmente, la policía había proyectado una congregación de hasta 260.000 personas, incluyendo el recinto principal y las áreas adyacentes equipadas con pantallas gigantes.
Sin embargo, tras el espectáculo, las autoridades reportaron una cifra cercana a los 45.000 espectadores. Por su parte, Hybe, la agencia gestora del grupo, estimó aproximadamente 104.000 asistentes si se consideraban tanto el concierto como las zonas aledañas, de acuerdo con un comunicado emitido por la propia agencia.
A pesar de la disparidad en el conteo de asistencia física, el impacto de BTS sigue siendo innegable. Su nuevo álbum, «Arirang», el primero desde «Proof» (2022), ha superado los cuatro millones de copias vendidas, según Hanteo Chart. Adicionalmente, el videoclip de su sencillo «Swim» ha rebasado las 60 millones de visualizaciones en YouTube desde su lanzamiento simultáneo el pasado viernes.
La expectación ahora se centra en el próximo documental sobre el retorno de la banda, «BTS: The Return», que se estrenará este viernes en Netflix. La audiencia también aguarda el inicio de su gira mundial, proyectada como la más ambiciosa en la historia del K-pop, la cual comenzará en abril en Corea del Sur e incluirá múltiples paradas en América Latina y Europa.





