Un derrame de hidrocarburo en las costas de Veracruz ha desencadenado una crisis de salud pública, con los primeros reportes de afectaciones entre los habitantes del sur del estado. Comunidades popolucas y mestizas, quienes dependen de la pesca, han sufrido malestares tras consumir pescados y mariscos capturados en las zonas impactadas.
La desesperación económica ha orillado a muchos pescadores a continuar con sus actividades, vendiendo productos del mar que podrían estar contaminados. Esta situación, agravada por la escasez de información oficial sobre los riesgos, ha llevado a casos de intoxicación con síntomas como diarrea, vómito y dolores estomacales entre los consumidores.
Veracruz se llena de petróleo, chapopote y devastación ambiental… y Rocío Nahle sale a decir que son “gotitas”.
Han pasado más de tres semanas desde que comenzó el derrame, y la contaminación ya se extendió por playas de Nautla. En la zona norte han tenido que recoger toneladas… pic.twitter.com/ZfizbXlTao
— Enrique Muñoz (@enriquemunozFM) March 23, 2026
Las autoridades han sido señaladas por la ausencia de estudios y análisis que evalúen el impacto real del derrame en la salud de la población y en el ecosistema. Se desconoce la magnitud del daño en el agua de la laguna, así como en la flora y fauna local, lo que impide un resarcimiento adecuado a los afectados.
Existe una profunda preocupación por los efectos a mediano y largo plazo en la salud, dado que los residuos de hidrocarburos son conocidos por su potencial cancerígeno y otros padecimientos crónicos. Los habitantes demandan información clara sobre los riesgos de exposición a través de la piel, la respiración o el consumo de alimentos contaminados.
A pesar de los anuncios de labores de limpieza en las playas, el chapopote sigue arribando a las costas, y los residuos recolectados no reciben un tratamiento adecuado. Además, se han reportado irregularidades en las empresas contratadas para la limpieza, como la falta de equipo de seguridad para los trabajadores y el retraso en el pago de salarios y horas extras.
La mayoría de la población afectada aún no ha recibido indemnización. Solo algunos pescadores registrados en cooperativas han recibido apoyos como el “Bienpesca”, dejando desamparados a pescadores libres, laguneros, vendedoras de mariscos y personas que viven del turismo, quienes han visto sus medios de vida paralizados.
Ante esta grave situación, el Centro de Derechos Humanos Bety Cariño, a través de su abogado Ramón García, ha presentado denuncias ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) en representación de los habitantes de Pajapan. Se esperan nuevas acciones legales en los próximos días para exigir justicia y reparación por los daños causados por el derrame, que se ha extendido a casi todos los municipios costeros de Veracruz desde principios de marzo.





