La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha reafirmado su postura de no alterar las sedes designadas para los encuentros de Irán en la Copa Mundial de 2026. Esta decisión se mantiene a pesar de las propuestas de las autoridades futbolísticas iraníes para reubicar dichos partidos en México, argumentando problemas logísticos con Estados Unidos.
El organismo rector del fútbol mundial ha enfatizado su expectativa de que todas las selecciones participantes compitan conforme al calendario y las sedes previamente anunciadas. Esta postura oficial fue comunicada a través de un posicionamiento que reitera el contacto constante con todas las federaciones miembro, incluyendo la República Islámica de Irán.
Desde Teherán, el presidente de la Federación de Fútbol de Irán, Mehdi Taj, confirmó que se han iniciado conversaciones con la FIFA para explorar la posibilidad de que los partidos de su selección se disputen en territorio mexicano, tal como lo indicó la embajada iraní en México en un mensaje difundido en redes sociales.
Disposición de México ante la situación
Ante esta eventualidad, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó la disposición de su gobierno para recibir al equipo asiático si un cambio de sede se concretara. En una conferencia reciente, Sheinbaum indicó que se evaluaría la factibilidad y que la información oficial sería emitida en el momento oportuno, destacando las relaciones diplomáticas de México con todas las naciones.
México abre la puerta a recibir partidos de Irán en el Mundial; decisión dependerá de la FIFA: Sheinbaumhttps://t.co/rQQL40sJqc@Claudiashein #Mundial2026 #Irán @fifaworldcup_es #MañaneraDelPueblo pic.twitter.com/ChOWK7tzqP
— @InformativoNot3 (@InformativoNot3) March 17, 2026
Actualmente, la selección iraní, bajo la dirección de Amir Ghalenoei, se encuentra en el Grupo G del torneo, donde enfrentará a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. Sus partidos de fase de grupos están programados para jugarse en Estados Unidos: el 15 de junio contra Nueva Zelanda en Inglewood, el 21 de junio frente a Bélgica en la misma localidad y el 26 de junio contra Egipto en Seattle.
La situación se complica aún más por la posibilidad de un enfrentamiento directo entre Irán y Estados Unidos en las fases eliminatorias. Si ambos equipos terminaran segundos en sus respectivos grupos, podrían encontrarse en los dieciseisavos de final en Dallas, lo que sin duda generaría una considerable atención política y mediática.
Contexto de las tensiones políticas
La solicitud de Irán para trasladar sus partidos a México se fundamenta en dificultades logísticas con el gobierno estadounidense, particularmente en lo que respecta a la emisión de visados y el apoyo administrativo esencial. El embajador iraní en México, Abolfazl Psedniddeh, ha señalado la falta de cooperación de Estados Unidos en estos aspectos.
Las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió que la selección iraní es bienvenida pero que no debería viajar al país por motivos de seguridad, añaden otra capa de complejidad. Estas afirmaciones se insertan en un contexto de crecientes tensiones internacionales, exacerbadas por recientes ataques aéreos en la región.
Pese a las objeciones y el tenso clima geopolítico, la selección iraní ha expresado públicamente su firme intención de participar en el Mundial, luego de haber asegurado su clasificación. El equipo ha manifestado en redes sociales que “nadie puede excluir a la selección nacional de Irán de la Copa del Mundo”, subrayando que la FIFA, no un individuo o un país, es el órgano rector del evento.





